Reencuentro con Juana

REENCUENTRO CON JUANA

"Mirá lo que la gloria ha hecho conmigo", exclamó en un efímero encuentro con la escritora Armonía Sommers la misma Juana de Ibarbourou. Esta frase se encuentra en la página 21 del libro "Al encuentro de las tres Marías" del escritor uruguayo Diego Fischer. Libro que fue publicado por primera vez en el año 2008 pero que por cosas de la vida, llegó a mis manos hace algo así como un mes en su segunda edición.

Hablar de ella era habitual en los actos y fiestas de la escuela. "La Higuera" y "El vendedor de naranjas" no faltaban. "La Hora" era mi favorito. Recuerdo de niña un libro que mi madre me regaló una vez; como me gustaba. Allí estaban todos sus poemas. Era un libro blanco de bolsillo donde su rostro jovial se exhibía en la brillante tapa pero en un descuido, lo extravié en un ómnibus. Que tristeza tenía aquellos días.

No conocí a Juana de Ibarbourou, pero desde que tengo memoria, siento por ella una gran admiración. De niña me sentía orgullosa. Asistía a la escuela Nº 102 de Montevideo que lleva su nombre, y además de todo, era la escuela a la cual mi madre también había concurrido. Creo que el sentido de pertenencia juega mucho en estos casos, por esa razón, estoy segura que esos factores tan simples de mi vida hicieron que en mi pequeña persona, creciera un vínculo sumamente fuerte como para sentirme parte de esa historia bastante lejana en el tiempo.

Juana de Ibarbourou | Foto: blog Poemas del Alma
Conocí parte de su historia. Las anécdotas que mi madre me contaba en mi época escolar, le agregaron una cuota de realidad a la idea que me había construido de Juana. Historia que pude constatar hoy en el libro que Fischer publicó hace siete años atrás. En ese momento de mi vida, supe lo bueno y también un poco de lo malo.

Supe que fue una de las poetisas más exitosas y brillantes de la época. Supe de su inigualable belleza y simpatía. Supe de sus maravillosas obras y repercusiones en la sociedad de aquel entonces, pero también de su angustia y su dolor. Supe que la vida no fue tan justa con ella; que le dió por un lado, pero que por otro, le quitó muchísimo. Conocí su triste final.

Creo que no tomé consciencia de ello hasta ahora, cuando devoraba cada página de éste libro y avanzaba de párrafo en párrafo, de frase en frase. Se puede percibir su historia ahora con otra perspectiva. Desde aquel que lucha por alcanzar sus sueños y ambiciones. Que da pelea cotidianamente por avanzar y realizarse como profesional en lo suyo, pero sobre todo, como persona. Lo vemos desde la empatía, desde lo humano.

Juana fue hija, esposa, madre, pero más que todo esto, fue mujer. Mujer que vivió en el Uruguay del siglo XX, en una sociedad conservadora y que arremetía contra lo que no estuviera dentro de los parámetros de la moral y las buenas costumbres. Pero a pesar de los obstáculos, ella supo ser nada más ni nada menos que Juana de América. Logró despertar el interés y el afecto de muchos, así como el desprecio de otros. Ella no fue ajena a eso, y sufría por ello pero no se rindió. Supo abrirse camino y triunfar. La cuestión fue, el alto costo que tuvo que pagar.

¿Como hace uno para quitarse la pena cuando lo descubre todo? Acorralada por los intereses desmedidos de aprovechadores y esperanzada en un amor que no logró triunfar, me encontré con una Juana víctima de maltratos y agresiones, adicta a las drogas y con graves problemas económicos que la llevó a perderlo todo. Me enfrenté con una Juana que no se sentía segura ni en su propio hogar; estaba muerta en vida.

A lo largo del libro, viví momentos de euforia, alegría, ansiedad, desconcierto, y finalmente, tristeza. El desenlace generó en mí una enorme impotencia mezclada con una bronca desmedida. Fue injusto ayer, lo es hoy y lo seguirá siendo mañana. Si usted leyó o lee el libro, me comprenderá y se cuestionará junto conmigo: ¿Por que Juana se permitió esa vida tan desdichada? ¿Por que nadie la ayudó a escapar de ese calvario? De solo imaginarlo, se me eriza la piel.

'Al encuentro de las tres Marías' - 2da edición (2012) | Foto: Cynara García
"Al encuentro de las tres Marías" pasó a estar, a partir de éste momento, dentro de mi lista de libros favoritos. La manera en la que el escritor nos conduce a lo largo de la historia es excepcional. La fluidez de su relato hace permanecer al lector interesado y expectante. Uno se niega a abandonar la lectura. Consigue trasmitir todas y cada una de las sensaciones que allí se plasman. Uno logra sentir como Juana.

Nuestro reencuentro llega a su fin. Las páginas quedan en blanco. Ya no queda nada más que decir. Me despido nuevamente pero esta vez, sin permitirme olvidar su historia.

No debemos permanecer indiferentes a este tipo de realidades. Si callamos y miramos hacia otro lado, no ayudamos; simplemente, nos convertimos en cómplices de la violencia. La fomentamos. Desterremos el 'no te metas'. Aún queda mucho por hacer.

Cynara García

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