Un mes

UN MES

Hace un mes que estoy en Brasil ¡Si, ya! Y aunque resulte increíble, la sensación que tengo es que solo pasaron tres días desde que llegué a Bauru. 11 de abril para ser exactos. Treinta días desde que tomé un avión, ansiosa por ver que hay más allá de lo conocido. Me aventuré dejando la rutina, mis obligaciones y muchas personas para vivir otra cosa.


Amanecer desde el cielo | Foto: Cynara García


Es solo por un tiempo pequeño -o por lo menos eso parece- pero, lo entiendo como un paréntesis en mi vida para experimentar otra, y no se siente nada mal. Mi cabeza continúa pensando que estoy de vacaciones, y teóricamente podrían serlo. De una u otra forma, eso ayuda a no extrañar.

Estoy bien. Conocí y continuó conociendo día a día lugares, costumbres, palabras, bebidas, comidas y sobre todo, personas increíbles. Gente muy receptiva, acogedora, pendiente de que uno se sienta bien y de dar una mano para sortear los obstáculos que se presentan -que afortunadamente hasta ahora, han sido minúsculos-. También existen de las otras pero, felizmente son las pocas.


Bauru por la mañana | Foto: Cynara García


La mayoría de los universitarios no son de acá, por lo tanto, todos saben muy bien lo que significa estar lejos de casa. Sólo que yo todavía no lo tengo muy claro. Lo máximo que estuve fuera, fueron quince días.

Pasé a convivir con el portugués las veinticuatro horas del día y dejar el español para los ratos libres. Mi mente aún sigue convirtiendo todo a pesos uruguayos y diciendo: 'esto en mi país lo hacemos así ', 'lo decimos así' o 'pensamos así'. Y creo que de eso se trata: descubrir que existe otro mundo fuera de Uruguay -en mi caso-. Que no todo es maravilloso pero tampoco es horrible como muchos afirman. Da para valorar, y mucho.

Me veo en la cotidianidad de mis días y no puedo evitar sentirme orgullosa. Comienzo a ver todo lo que soy capaz de hacer y conseguir. Cosas pequeñas tal vez pero que finalmente, hacen un todo y demuestran el potencial que uno tiene, a veces escondido y otras, invisibilizado por uno mismo.

¡A esto vine y voy por más! Un mes que me regaló muchas anécdotas, pensamientos, instantes y emociones pero, todavía queda mucho camino por recorrer y eso es lo que me pone más feliz. Para mi, el viaje recién comenzó...

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